Guia para salir de excursión con tu cachorro

08-03-12

 Si las temperaturas se empiezan a moderar y te apetece salir a caminar por la montaña,
sería un buen momento para llevarte a tu cachorro contigo. Introducir a las pequeñas
mascotas a esta actividad es un placer para todos. Por el momento, debería poderte
seguir en paseos largos y excursiones cortas que poco a poco podrás ir alargando.
Los paseos más largos son tan beneficiosos para tu cachorro como lo son para ti. Le
fortalecen los músculos de las piernas, los pulmones y el corazón. Un cachorro, si está
en forma, está más alerta y aprende más fácilmente las órdenes de la domesticación.
Incluso se muestra más alegre.

Por el contrario, un cachorro que no hace el ejercicio suficiente, se volverá más vago,
dormirá más y será menos listo. Tendrá una respuesta más lenta a las órdenes y, en
general, mostrará menos interés en las actividades. Aumentar las distancias de los
paseos de tu cachorro y convertirlos en excursiones es muy sencillo pero hay que
hacerlo correctamente para evitar lesiones.

LO PRIMERO, LA SEGURIDAD

1.
Vacunas: asegúrate de que tu perro está al día de las vacunas antes de empezar a
salir. Coméntale a tu veterinario que tienes la intención de ir de paseo por el bosque.

2.
Pulgas y garrapatas: aplica un producto anti-pulgas y garrapatas antes de salir o
comprueba que no tenga ninguna justo al volver de la excursión.

3.

Identificación: asegúrate de que tu perro lleva la identificación actualizada.

4.
Kit de primeros auxilios: llévate un kit de primeros auxilios para ti y para el
cachorro que incluya protector solar, gasas, tiritas, esparadrapo, agua oxigenada, colirio
y tijeras.

5.
Una correa de recambio: si la excursión es larga, la correa podría gastarse o
romperse.

6.
Comprobación exhaustiva: mira bien en sus orejas, ojos y nariz al volver de la
excursión, así como patas y piel.

7.

Evitar lesiones:

Prepara a tu cachorro: introdúcele lentamente al ejercicio. Alarga un poco cada
día la distancia y añade algo de desnivel de forma progresiva.

Observa las señales: observa todo lo que pueda indicar un principio de lesión (si
el perro empieza a cojear, si sacude una pata). Si ralentiza el ritmo, ralentiza tú
el tuyo también. Si es necesario, detente y descansa un rato antes de volver hasta
el punto inicial aunque no hayas llegado donde querías.

Hidratación: es fundamental hacer paradas frecuentes para que tu perro beba
agua. Si no bebe, échale algo de agua por la cabeza y en la boca.

Otra forma de hacer que las excursiones sean placenteras tanto para ti como para
tu perro es adquirir una mochila para perros. A ellos les encanta “trabajar” y a ti
no te vendrá nada mal repartir algo de peso. Asegúrate de que el cachorro se va
acostumbrando a llevar la mochila antes de hacer ninguna excursión y no se la llenes
demasiado, al principio. Al final podrá llevar un peso equivalente a 1/3 o ¼ de su peso.

Y no te olvides de llevar siempre premios para irle dando por el camino. Puedes ir
animándolo con exclamaciones positivas tipo “¡buen chico!” y caricias en la cabeza
mientras vais avanzando. Muy pronto veréis como vuestra salud mejora y se os ponen
unas piernas de pasarela ;)